El inicio de la solución definitiva a la crisis de viviendas Sociales I
En la República Dominicana existe un déficit habitacional en términos cuantitativos de aproximadamente de un millón 300 mil viviendas[1], la cual incrementa cada año en 20 mil unidades[2]. En términos cualitativos, existe un déficit habitacional de más de un millón[3] la cuales la componen las viviendas que están en situaciones de precariedad. Al sumar, el déficit cuantitativo y cualitativo, indica que el déficit habitacional dominicano ronda por los dos millones de viviendas.
Utilizando la data captada en el estudio “Oferta y Demanda de Viviendas en Zonas Urbanas del año 2013” (único estudio disponible hasta el momento) elaboramos la siguiente gráfica comparando la oferta y la demanda de viviendas económicas. Las cantidades presentadas en la gráfica fue el resultado de una segmentación de la demanda que busca soluciones habitacionales a un monto menor de $RD 2, 400,000 y que se encuentra activamente en la búsqueda de una vivienda. La explicación a detalle de la oferta y demanda global es objeto de otro artículo debido ya que requiere una explicación más elaborada. En esta entrega nos enfocaremos solo al mercado de viviendas de bajo costo.

La gráfica nos permite valorar en su justa dimensión, la gran diferencia entre la oferta y la demanda (déficit) en las ciudades del Distrito Nacional, Santiago, Santo Domingo Norte, Este, y Oeste. Se puede apreciar que el déficit más alto se encuentra en Santo Domingo Oeste con un déficit habitacional de bajo costo de 17,668 unidades. En segundo lugar se encuentra Santiago el cual presenta un déficit de 10,376 unidades. El tercer lugar lo ocupa el Distrito Nacional con un déficit de 5,450 viviendas de bajo costo. A este le sigue Santo Domingo Este que presenta un déficit de 3,242 unidades. Se destaca como en Santo Domingo Norte existe una sobre demanda de 318. A partir de este análisis, se observa que el sector construcción inmobiliaria se ha enfocado en la construcción de viviendas de media y alta gama. Consecuentemente, surge el déficit de viviendas sociales.
Para contrarrestar el déficit e incentivar el sector inmobiliario, el gobierno dominicano aprobó atinadamente la Ley 189-11, la cual catalizó la creación de fideicomisos y facilitará a los que adquieren viviendas por primera vez una compensación equivalente al monto ITBIS pagado en el proceso de construcción. Además, bajo esta ley los promotores de viviendas de bajo costo quedan exonerados[1] del pago por impuestos sobre la renta, sobre activos, a la propiedad, tributo a las ganancias de capital, entro otros. Esto permite que una reducción en los costos de construcción y en los precios de ventas.
La buenas condiciones para desarrollar proyectos de viviendas económicas ha dado el surgimiento del novedoso esquema de negocios de “Castillo Construction and Investments.” Dicho esquema, considerado también social, permite la canalización de inyección de capital del sector privado (extranjero o local) para desarrollar proyectos de viviendas con el fin de generar retornos de inversión al mismo tiempo de que se contribuye a la solución un problema social. En las próximas entregas continuaremos elaborando sobre la política de estado para erradicar definitivamente el déficit de vivienda y sobre el esquema de negocios de “Castillo Construction and Investments”
Nota: Artículo generado utilizando estudio de oferta y demanda de ACOPROVI. Se está en proceso de actualizar dicho estudio a raíz de todas las nuevas viviendas suministradas por la oferta después del año 2013.
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[1] Sección Economía, Periódico hoy, 19 de junio 2015. Pérez, Waldis.
[1] Sección Economía, Periódico hoy, 1 de junio 2015. Castro Jiménez, Amarilis.
[2] Periódico digital el caribe. 6 de diciembre 2012. De la Rosa, Alberto
[3] Sección Economía, Periódico Diario Libre. Viernes 19 de Junio. Ruiz, Edwin
Castillo – Consultores Inmobiliarios 
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